Hemos dejado pasar oportunidades de regodearnos con los vencidos, los humillados, los aplastados.
Pero bué, qué se le va a hacer y todo eso. Hay derrotados recientes que nos interesan muchísimo. Los citamos brevemente (por eso de la pereza).
En fútbol de clubes, el descenso de RiBer
Impecable. Todo el proceso de los últimos años fue un modelo de lo que se debe hacer para que una institución exitosísima en lo suyo se degrade hasta lo indecible, lo inimaginable. Todos los esfuerzos dirigidos a la pérdida de la categoría.
En política, el "Cristinismo" en la CABA
Excepcional. El triunfalismo que ciega, hasta el punto en toda la propaganda propia del "Frente para la Victoria" contribuyó para agrandar a un rival que no tenía prácticamente nada bueno que exhibir. Y comprometer la "fácil" victoria que se augura para las presidenciales de octubre.
En fútbol de selecciones, Argentina en la Copa América
Tal vez deberíamos "repostear" el "Nevermore" de julio del año pasado, apenas retocado para la ocasión. Pero esta derrota está más elaborada, es más perfecta. En ningún momento se acercó siquiera a la posibilidad de victoria. Se negó obstinadamente a dar esperanzas. Se sabía desde el principio que no sería bueno. Y deja la impresión que no lo será nunca más. Excelente.