lunes, 29 de junio de 2009

Elecciones de legisladores nacionales 2009: sobre derrotados notables


Néstor Kirchner
En los tiempos que corren, un 32% de aceptación en la provincia de Buenos Aires no debería considerarse poco. Pero dada la importancia dada por el mismo Kirchner a esta elección (incluyendo las maniobras de adelantamiento de fechas, candidaturas "testimoniales" del gobernador, vicegobernador, jefe de gabinete nacional e intendentes, el plan de candidatura a gobernador), el hecho de quedar segundo de un candidato casi improvisado y sin aparato resulta claramente una derrota.
¿Daniel Scioli?
¿Aspiraba realmente a la candidatura presidencial en 2011, premio a su fidelidad y abnegación como soldado de Kirchner? Si así era, ahora será muy difícil. Si no aspiraba, fue una exposición inútil.
Aunque volvió a demostrar que es leal con quien lo apadrine, sea éste Menem, Rodríguez Saa, Duhalde o Kirchner. ¿Valorará el electorado esta característica de Scioli?
¿Elisa Carrió?
Tuvo una elección muy pobre en Capital (para las expectativas de ella misma). Quiere presentarla como un triunfo nacional de sus aliados "progresistas, cívicos y sociales", "la primera fuerza de oposición". Tal vez, pero en el heterogéneo combo que formaron, está bien atrás en la carrera por la candidatura presidencial del 2011. Si era eso lo que buscaba...
¿Hermes Binner?
¿Otro aspirante a presidente en 2011? Igual que Lilita, en la carrera presidencial por el combo progre-cívi-social, quedó un paso atrás. ¿Le irá ser vice de Cobos? ¿O volverá a refugiarse en la cámara de Diputados? O jugará a las dos candidaturas, como enseñaba el maestro Estévez Boero...


jueves, 11 de junio de 2009

Los militares del "Proceso", vencidos.

"Combatir a subversivos y corruptos".
El "Proceso de Reorganización Nacional", iniciado en la Argentina el 24 de marzo de 1976 y finalizado el 10 de diciembre de 1983, sostenía aquel lema como su objetivo fundamental.
Tomemos como testigo el caso de una de sus primeras espadas (nunca mejor aplicada la metáfora), uno de los "duros", de los "halcones": el general Luciano Benjamín Menéndez. En 1976 hacía alusión a la subversión y la corrupción como los enemigos a vencer.
La subversión se entendía como todos los activistas políticos y sociales de una amplia gama, desde guerrilleros hasta trabajadores sociales, desde políticos hasta sindicalistas, desde religiosos hasta ateos. Y eventualmente sus simpatizantes, amigos, favorecedores, parientes.
La corrupción se entendía como todos los funcionarios políticos de los estados nacional, provincial y municipal que lucraban ilícitamente con el ejercicio de sus cargos. En general, peronistas.
El ataque a los subversivos se dio a través de los grupos paramilitares dedicados a detenerlos, encarcelarlos clandestinamente, torturarlos y, en muchos casos, matarlos.
El ataque a la corrupción se redujo a mantener cerrados por 6 años y 7 meses todos los cuerpos legislativos del país: el Congreso Nacional, los Congresos Provinciales, los Concejos Municipales. ¿Algo más? La "Comisión Nacional de Reparación Patrimonial", CoNaRePa, que en 5 años sólo logró decir que los ex-presidentes María Estela Martínez de Perón, "Isabel", y Héctor José Cámpora, no habían robado. Y luego el Estado Nacional debió "reparar" los perjuicios de la "Comisión de Reparación".
¿Fueron vencidos esos "subversivos" y "corruptos"?
A excepción de los que murieron, todos o casi todos se rehicieron políticamente para reivindicarse y devolver atenciones a los orgullosos y paradigmáticos uniformados, alguna vez señores de vidas y haciendas.
Vituperados, vapuleados en sus últimos años, sin poder, con pocos amigos, con muchos enemigos que se ceban en su debilidad. Derrotados, sin duda.
¿Los socios civiles? Bien, gracias. Hay uno que hasta tiene una hija princesa en Europa. Aquí sólo se habla de los vencidos. La derrota es toda de los militares.

Grassi, ¿derrotado?

¿Qué fue eso? ¿Un fallo salomónico? Las fuerzas morales aliadas de Clarín, Estela de Carlotto y hasta Marianela de Gran Hermano aún no lograron imponer la humillante derrota que esperaban a Julio César Grassi.
Mientras no haya sentencia firme, no es esa la derrota aplastante que espera este blog para destacar.