lunes, 14 de julio de 2014

Never more II: séptima derrota consecutiva de Argentina en mundiales de fútbol.


Mario Götze se encuentra con una pelota enviada por Andreas Schürrle desde la izquierda, la controla con su pecho y "de zurda" la introduce junto al poste izquierdo del arco argentino. Convierte el gol alemán a 7 minutos del final del tiempo suplementario. La esperanza argentina por lograr aunque sea un empate se desvanece. El partido final del Mundial de fútbol Brasil 2014 entre Alemania y Argentina quedó definido.
Así, la selección argentina de fútbol, depositaria de las mayores ansias e ilusiones de triunfar en algo -en cualquier cosa- en la vida del sufrido pueblo que la sostiene, nuevamente lo defrauda.
No es una acusación. El equipo hizo su mejor esfuerzo, nadie lo duda. Pero aún así, siempre aparece otro (cuatro veces un alemán, y otras veces un rumano, un holandés, un sueco) que le demuestra que las ilusiones eran sólo eso, que estaban completamente infundadas.
Como en el poema de Poe, que citábamos cuatro años atrás en idénticas circunstancias. El protagonista, en medio de su tristeza, ve entrar un cuervo a su habitación.

"Otros amigos han volado antes.
En la mañana él me dejará,
así como mis esperanzas han volado antes.
Luego el pájaro dijo: Nunca más".

Las esperanzas han volado otra  vez. El pájaro negro sigue diciendo: "Nunca más Argentina será campeón del mundo. De fútbol".

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